El Blue Monday llegó para quedarse

La idea "incrustada" en el consumidor de "vivir" el día más triste del año; el llamado Blue Monday, llegó para quedarse. Vigente en los medios desde 2005, y ahora multiplicándose por las redes sociales, lo hace un caso de éxito de la mercadotecnia que da "oportunidad" para todo aquel que quiera aprovecharlo como fecha funcional de ventas, claro, para incluirse al calendario.

Fórmula de fácil aceptación

La fórmula que despertó su aceptación tiene lógica con la que fácilmente se pueden identificar muchos, y si a ello le sumamos que la tiene un "soporte" científico, el éxito está casi asegurado. El tiempo, deudas, la llamada "resaca" de la Navidad y lo que falta para cobrar el siguiente sueldo soportan esta "prueba" irrefutable. ¿Cuántos no se podrían identificar con un estado de ánimo tan básico como la tristeza?

La importancia de sumar "Propósito" a la mezcla de mercadotecnia

En tiempos donde el valor de las marcas y por ende a sus productos y servicios es de gran importancia para las nuevas generaciones, no es difícil de entender el porque se debiera ir pensando en incluir una quinta "P" (Propósito) a las variables de la mezcla de mercadotecnia (Precio, Plaza, Promoción y Producto). El objetivo principal es el poder contextualizar con ésta última las demás, es decir darle un significado.

STARBUCKS Y LA ESENCIA

Según el libro "El desafío de Starbucks" de Howard Schultz "el gran desafío no es cuando caían las ventas de la marca, no cuando el valor de la acción se perdía, el desafío es cuando la marca pierde su esencia en la búsqueda de ese número de ventas o rentabilidad". Las empresas pagan un precio cuando sus líderes no prestan atención a lo que puede estar fracturando sus bases, en esta caso su esencia, su "P" de propósito. El dinero no debe ser un propósito, el dinero es una consecuencia de que estás realizando tu propósito de buena manera y concuerda con las necesidades del ciente.